Los niños turcomanos crecen en familias que valoran las tradiciones y la cultura de su gente. Asisten a escuelas donde se imparten materias de lengua turcomana y educación general. Además, los niños pueden participar en actividades extracurriculares y clubes donde practican deportes, música o arte.
Según la leyenda turcomana, el vestido rojo tiene un significado especial en la cultura. La historia cuenta que hace mucho tiempo, había una joven turcomana hermosa que vivía en un pueblo.